La relación entre ambos jugadores está mejor que nunca, siendo uña y carne dentro y fuera de la cancha.
Ambos han recibido muchas críticas en Philadelphia, con más o menos
razón, jugando todas las noches con mucha presión. Sus elevados
contratos siempre han sido motivo de críticas, uno por ser un jugador
acabado y lento, y el otro por su ego, por intentar ser Michael Jordan.
En aquella campaña desastrosa con Eddie Jordan, ambos fueron los más
odiados del grupo, uno porque no servía ni para calentar el banquillo y
el otro, porque ejerció de líder al estilo Kobe Bryant a petición de
Eddie y del asistente Jim Lynam.
Desde la llegada de Collins una relación respetuosa se ha ido convirtiendo en una verdadera amistad.
El entrenador ha logrado que ambos jugadores hayan encontrado la felicidad jugando para este equipo, aunque a uno le ha costado más que a otro. Iguodala terminó la campaña pasada deseando ser traspasado, saltándose la cita de despedida con directivos y compañeros, sin mostrar un especial interés en seguir con el equipo. Se daba casi por seguro su traspaso, algo que parecía lo más conveniente para ambas partes, primero porque el público y parte de la directiva se habían cansado del jugador; y segundo, porque el jugador empezó a meditar que era mejor marcharse a otro lugar, cansado de tantos rumores, abucheos y críticas.
Durante el
lockout, Brand e Iguodala coincidieron varias veces en LA, hablando
extensamente sobre su futuro. Brand se encargó de organizar
una quedada de todo el grupo, con entrenamientos incluidos, lo que se
repitió en más ocasiones con la colaboración activa del mencionado Iguodala. Las cenas y los
entrenamientos fortalecieron la química del vestuario. Algo pasó en esas quedadas, el alero de los Sixers cambió totalmente de pensamiento, y de actitud. En la cancha se le nota relajado, sin presión, muy comunicativo con todos, sin intentar demostrar que puede ser All-Star, sin ser un líder al estilo Kobe, sino a su manera, desde la defensa.
En la cancha se puede palpar la confianza que tienen el uno del otro, algo que no pudimos ver ni con Cheeks ni con Eddie Jordan. Ninguno está jugando para hacer estadísticas, ni para demostrar que valen lo que cobran, simplemente piensan en victorias. Brand ha dicho que hasta seis jugadores podrían promediar 20 puntos o más, pero que todos se están sacrificando por el bien del grupo. A ambos no les preocupan sus estadísticas, ni los minutos jugados, sino el número de victorias.
Son significativas las
declaraciones de Elton de principios de enero: "
The way we are playing, there is going to be an all-star from our team,
and it's probably not going to be me. But it's going to be one of the
younger guys that deserve it, and if we keep winning, there might be
two. Winning is going to do that. So I'm telling them not
to worry about numbers, don't worry about minutes, just worry about
'W's. At this point in my career, that's the most important thing.". Volvió a recalcar sobre este tema hace un par de semanas, en un
artículo sobre su cambio de juego.
Iguodala también ha dicho que su prioridad está siendo el grupo, y más en concreto las victorias. Durante estos días se está hablando de su posible presencia en el All-Star, algo que no le preocupa, ni le importa. Si llegase... sería bienvenido para el alero, sería un premio no a su trayectoria sino al buen trabajo de sus compañeros. Unas declaraciones que muestran un gran cambio en el pensamiento del jugador. Recientemente ha dicho: "
I think winning is the most important thing. As long as we
continue to win, I am happy. I think Detroit, the year they went to the
Finals the first time, they had no All-Stars”.
En su día no hemos dudado en darle caña a Iguodala, y por ello, creo que es justo que también sepamos elogiarlo cuando se lo merece, cuando se lo ha ganado. Para mí no hay duda, Iguodala está realizando su mejor temporada, está siendo el mejor del equipo, el jugador que necesita la franquicia, e
irá al All-Star sin discusión, sin su juego hoy no estaríamos donde estamos.
Brand dijo en su día que lo único que necesitaba Iguodala para ir a
un All-Star eran victorias, porque calidad y talento le sobraban. Esta noche les tocará medir sus fuerzas ante el Big Three de Miami.