Las partes implicadas en el lockout están negociando con más urgencia que nunca. Ambas partes se vieron las caras en estos dos últimos días, logrando pequeños avances pero que resultan insuficientes para resolver el conflicto a corto plazo, salvo milagro. En la noche del martes, David Stern dibujaba una leve sonrisa en su rostro, y hasta Fisher reconocía que podrían llegar a un acuerdo. Dicho leve optimismo se disolvió como un azucarillo al día siguiente.
Fuentes cercanas a las negociaciones, han dicho que los propietarios han accedido en flexibilizar su idea de implantar un hard cap, pero no lo suficente. En el nuevo sistema los equipos podría superar el tope salarial pero tendrían que pagar una barbaridad por cada millón que superase el tope. En el tema del reparto de los beneficios, los propietarios pedían una disminución del 57% al 46%, accediendo los jugadores a bajarlo hasta el 48%. En este punto el acuerdo está próximo, y no me extraña, los jugadores han cedido en un 9%.
Los jugadores también han dado vía libre para que todos los equipos puedan librarse este año de un gran contrato. El jugador cobraría su salario, pero no contaría en el salary cap de su equipo. Una medida que no entiendo por parte de los equipos, ya que esto podría beneficiar a equipos punteros, marcando más diferencias. Imaginaros a un tal Arenas o a Baron Davis en los Lakers o en los Heat.
Los propietarios quieren exprimir aún más a los jugadores, exigiendo una reducción de un 5% en todos los contratos actuales, un porcentaje que se irá incrementando cada año. En la temporada siguiente habría una reducción de un 7,5%, y de un 10% en la siguiente. De ningún modo los jugadores deberían ceder también en este aspecto.
Mañana se volverán a reunir ambas partes con la presencia de jugadores importantes como Lebron James. Tienen previsto seguir con las negociaciones durante el fin de semana, salvo que mañana se produzca una ruptura (no es descartable).
En relación a los Sixers, han llegado a un acuerdo verbal con el asistente Jeff Capel, para que cubra la baja dejada por Quin Snyder.
Leer más...
Fuentes cercanas a las negociaciones, han dicho que los propietarios han accedido en flexibilizar su idea de implantar un hard cap, pero no lo suficente. En el nuevo sistema los equipos podría superar el tope salarial pero tendrían que pagar una barbaridad por cada millón que superase el tope. En el tema del reparto de los beneficios, los propietarios pedían una disminución del 57% al 46%, accediendo los jugadores a bajarlo hasta el 48%. En este punto el acuerdo está próximo, y no me extraña, los jugadores han cedido en un 9%.
Los jugadores también han dado vía libre para que todos los equipos puedan librarse este año de un gran contrato. El jugador cobraría su salario, pero no contaría en el salary cap de su equipo. Una medida que no entiendo por parte de los equipos, ya que esto podría beneficiar a equipos punteros, marcando más diferencias. Imaginaros a un tal Arenas o a Baron Davis en los Lakers o en los Heat.
Los propietarios quieren exprimir aún más a los jugadores, exigiendo una reducción de un 5% en todos los contratos actuales, un porcentaje que se irá incrementando cada año. En la temporada siguiente habría una reducción de un 7,5%, y de un 10% en la siguiente. De ningún modo los jugadores deberían ceder también en este aspecto.
Mañana se volverán a reunir ambas partes con la presencia de jugadores importantes como Lebron James. Tienen previsto seguir con las negociaciones durante el fin de semana, salvo que mañana se produzca una ruptura (no es descartable).
En relación a los Sixers, han llegado a un acuerdo verbal con el asistente Jeff Capel, para que cubra la baja dejada por Quin Snyder.






