Los Sixers le plantaron cara a los Celtics durante el primer cuarto, pero a partir de ese momento empezaron a desaparecer del encuentro. Esto es lo que tenemos desde hace años, una irregularidad brutal y difícil de entender, jugadores que un día juegan como estrellas y otro que juegan como auténticos paquetes. Por ese motivo el estadio sigue semivacío, una ciudad que se ha cansado de tener paciencia con el equipo.
En este encuentro lo único salvable fue la actuación de Dalembert, sobre todo en el primer cuarto en el que estuvo excepcional, y la de Holiday que en 13 minutos aportó 5 puntos y 3 asistencias, sin fallo en el tiro, fue el único sixer que logró anotar un triple. Elton Brand jugó menos de 30 minutos, y en la mayoría de las posesiones se pasa todo el tiempo en la cabeza de la bombilla o más allá de la línea de tres puntos, su misión es la de pasar, hacer bloqueos y mirar. Eddie Jordan sigue sin darse cuenta de que Brand es el mejor reboteador ofensivo del equipo y uno de los mejores jugadores interiores para anotar, con permiso de Speights. Si Brand está tan lejos del aro ni tira, ni coge rebotes ofensivos, así de simple.
Los Celtics se han llevado una victoria gracias a su banquillo, de hecho fueron ellos los que rompieron el encuentro en el segundo cuarto. Wallace como viene siendo habitual cuando juega en Philadelphia, su ciudad natal, realizó un partidazo anotando seis triples y consiguiendo los siguientes numeritos: 20 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias, 2 robos y un tapón en 24 minutos. Paul Pierce fue el mejor de los titulares con 21 puntos.
El próximo encuentro de los Sixers se disputará este viernes en Philadelphia frente a unos Nets que están siendo de lo peorcito de este comienzo de la temporada.
81 comentarios: